El Gran Barril de Castellana, el último proyecto de Grupo Oter, abre sus puertas para degustar pescado y marisco de temporada y comprar producto fresco en su lonja. Gracias a este producto fresco, su jefe de cocina, Francisco Martínez Sarabia, ha creado una carta dinámica que pone en valor la estacionalidad y depende de los tiempos del mar. Periódicamente, el restaurante organizará jornadas gastronómicas dedicadas a productos específicos recién llegados de nuestras costas de la mano de sus proveedores, sin usar mercados de abastecimiento como intermediarios.

El Gran Barril de Castellana ha sido diseñado por Carlos Mayoral del estudio Pentadiseño, quien ha tomado como referencia las marisquerías neoyorkinas incorporando aires coloniales, grandes ventanales, y espacios abiertos que dotan de amplitud y luminosidad al local

En esta propuesta gastronómica la langosta tendrá un papel protagonista, incorporada en una gran variedad de platos como la caldereta de langosta al estilo Fornells, la langosta hervida, a la parrilla o con huevos y patatas. Además, siguiendo con el producto procedente del mar, también destacarán el bogavante, las escupiñas y los pescados de gran tamaño a la sal. Además, El Gran Barril también ofrecerá los arroces de Molino Roca, proveedor con el que Grupo Oter lleva trabajando más de 35 años, carnes de Guadarrama y verduras de Huerta de Carabaña, a orillas del río Tajuña.

Para finalizar el servicio, el restaurante pondrá a disposición del comensal postres clásicos como la tarta capuchina con cremoso de café, el soufflé de queso con caramelo toffee, el soufflé al grand marnier, las crêpes suzettes o la tarta Alaska.

Para acompañar la propuesta gastronómica, el restaurante cuenta con una selección de vinos compuesta por 150 referencias fijas y 30 móviles que irán variando con el asesoramiento de la sumiller Gema Gordon de La Vinoteca de El Telégrafo. El comensal podrá disfrutarlas en el restaurante o adquirir la botella. Además, el coctelero Ventislav Krasimirov ha creado una carta de cócteles con apuestas clásicas como el mojito, el margarita o la piña colada, pero también, invitará a descubrir nuevas fórmulas de cócteles con y sin alcohol.

El restaurante, de tres alturas, cuenta con varias estancias diferenciadas como la barra, la zona de lonja, las salas principales, los salones privados y una terraza, El Gran Barril de Castellana ha sido diseñado por Carlos Mayoral del estudio Pentadiseño, quien ha tomado como referencia las marisquerías neoyorkinas incorporando aires coloniales, grandes ventanales, y espacios abiertos que dotan de amplitud y luminosidad al local.